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Crisis y Riesgos

Cómo ganar a hacienda y no perder la reputación

LLYC
por
13 octubre 2021

Hace unas semanas el medio digital Nius publicaba una pieza con algunos casos de famosos (y otros ciudadanos de a pie) que habían ganado el pulso judicial a Hacienda.

«Aunque no lo parezca, Hacienda a veces pierde». Así comenzaba una noticia ejemplificada con casos como el de Jorge Lorenzo o Xavi Alonso.

Sin embargo, por el camino muchas veces se han dejado parte de su reputación.

Sin duda, un resultado favorable ayuda a que el impacto reputacional sea menor, pero el desgaste de un litigio largo, las dudas sembradas por el camino, la escasa publicación de una sentencia favorable y, en muchas ocasiones, el silencio por respuesta como “política de comunicación”, hacen que un resultado positivo no sea suficiente para compensar el daño sufrido.

3 claves para no «perder» la reputación:

1. Integrar la variable de reputación en la toma de decisiones.

Sin duda, ganar a Hacienda en un pleito es importante desde el punto de vista reputacional, pero hay veces que esperar al final del proceso supone un desgaste tal que puede resultar conveniente zanjar el asunto y llegar a un acuerdo lo antes posible.

A muchos famosos les supone más perjuicio el martillo pilón de meses y meses con la sombra de la sospecha, que el beneficio de esperar y ganar el juicio, aunque ellos y sus abogados estén convencidos de su correcta actuación.

Desde luego, un acuerdo no es lo ideal desde el punto de vista de la justicia (puesto que implica reconocer culpabilidad), pero a veces sí lo es desde una perspectiva práctica de reputación y de negocio (puesto que en el ínterin se suelen cancelar contratos de publicidad y patrocinio, proyectos, giras, etc.).

Fuente: El País

2. Liderar la comunicación.

En ocasiones una defensa legal excesivamente celosa de los tiempos y de la confidencialidad que requieren procesos de estas características hace optar por el «no comments» por respuesta ante preguntas de medios u otros públicos.

Suele ser un error no transmitir de primera mano la posición que se mantiene en el pleito; por un lado, porque no ayudan a entender su punto de vista sobre la discrepancia fiscal y, por otro, porque dejan que otros hablen en su lugar, generalmente transmitiendo errores y/o falsedades. Y cuando quieren salir a contestar, ya es desde una posición defensiva y, generalmente, tarde.

3. Coherencia y coordinación.

Liderar la comunicación no debe confundirse con proporcionar información a todas horas ni alimentar cualquier tipo de rumor.

La clave en estos casos es mantener una coordinación excelente con el equipo legal, de tal manera que nada de lo que se diga dentro de la Sala difiera de lo que se transmite fuera de ella y manteniendo la coherencia a lo largo de todo el proceso.

Por lo tanto, contar con especialistas en ambos campos (legal y comunicación) será otra de las claves en estos procesos.
Como se dice coloquialmente, cada caso es un mundo, y es difícil ofrecer recomendaciones genéricas, pero con estas tres claves estaremos en mejor disposición de enfrentarnos a un pleito con Hacienda e intentar ganarlo sin perder la reputación.

Si te interesa conocer los nuevos factores de riesgo que amenazan la reputación de las multinacionales en lo relativo a su actividad fiscal, te invitamos a descargar: “Fiscalidad y reputación: las multinacionales en el foco”.

ME INTERESA

Alba García
Directora del área de Litigios
Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas y Máster en Comunicación Corporativa y Publicitaria, ambos por la Universidad Complutense de Madrid. Ha coordinado los másteres de la UCM “Comunicación de Instituciones Públicas y Políticas” y “Comunicación Corporativa y Publicitaria”.En LLYC ha trabajado durante los últimos años en multitud de proyectos de comunicación durante procesos judiciales y procesos de reestructuración. En este ámbito, la campaña desarrollada para la crisis reputacional del litigio de Vitaldent recibió un Stevie Award en 2017. Asimismo, ha desarrollado diversas funciones en proyectos de comunicación corporativa para clientes como Coca-Cola, Burger King, Mercadona, Atento o Faurecia.