es
Crisis y Riesgos

Renovación de convenios laborales: ¿hasta dónde llegará el pulso en el metal de Cádiz?

LLYC
por
17 noviembre 2021

Piquetes, barricadas, enfrentamientos con las fuerzas de seguridad… Los más de 20.000 trabajadores del metal hacen arder las calles de Cádiz y mantienen una huelga indefinida por la negociación del nuevo convenio colectivo de este sector. Las fricciones por las condiciones de estos marcos de trabajo son motivo habitual de protestas y estallidos de violencia  entre patronal y sindicatos, pero también al nivel de convenios de gran empresa. La comunicación se muestra una vez más como punto crítico en las estrategias de procesos laborales en el sector industrial.

Hay mucho en juego. De la renovación del convenio colectivo del sector del metal gaditano dependerán las condiciones de trabajo de miles de empleados de las industrias de la bahía, un sector clave en la economía de la provincia. Sus representantes levantan la voz públicamente y demandan aumentos salariales y rebaja de las horas de trabajo, mientras que la patronal augura la desaparición de la industria de ceder a esas exigencias. ¿Hasta qué punto podrá tensarse la cuerda? Gran parte del conflicto se juega en el terreno de la comunicación. 

Anticipación de contingencias: no solo es necesario en un ERE

Las imágenes de protestas violentas suelen ir asociadas tradicionalmente a procesos de despido colectivo de gran afectación en sectores industriales con una influencia histórica de las fuerzas sindicales. Lo cierto es que, más allá de incendios y grandes barricadas que vemos en televisión, la lista de posibles contingencias que puede acarrear una medida laboral es amplia y no se limitan a situaciones de despidos. En el caso de Cádiz se trata de un proceso de negociación a nivel sectorial entre patronal y sindicatos, pero una renovación de un convenio puede suscitar actos como huelgas o sabotajes en cualquier compañía si la afectación es importante. En este caso, las empresas del sector del metal están viendo su actividad y su imagen claramente afectadas por el conflicto y algunas han tenido que recordar públicamente que no son parte negociadora en el proceso, pero que por supuesto lamentan las muestras de violencia por parte de sindicatos. 

Con todos los riesgos, consideraciones, factores determinantes y posibles elementos distorsionadores del proceso laboral que se va a llevar a cabo, es necesario realizar un ejercicio de anticipación un análisis de los escenarios a los que se puede enfrentar la compañía. La negociación de un ERE o de un convenio exige siempre construir un plan de acción anticipado ante posibles contingencias. Se trata de avanzar las decisiones que debería tomar la compañía ante cada uno de esos escenarios así como la estrategia de comunicación y los mensajes que acompañarán cada una de esas decisiones. 

El elemento político hace su aparición 

El peso del carácter local en este conflicto es especialmente fuerte y las autoridades regionales suelen tomar partido. En este caso, el alcalde de la ciudad de Cádiz, José María González, apoyó a los trabajadores en su cuenta personal de Twitter, asegurando que “las protestas surgen en un contexto de precariedad (…) mientras cierran fábricas, exprimen al obrero y sus condiciones laborales”, pero además el asunto ha llegado a la política nacional, con el posicionamiento de Gabriel Rufián en la misma línea. Ante una crisis de tipo laboral de calado, la identificación de todos los grupos de interés que pueden verse afectados o pueden ser proclives a intervenir y la preparación de la estrategia de comunicación respecto a cada uno de ellos son fundamentales.

¿La gestión de la comunicación es igual en todos los conflictos laborales? 

Las medidas relacionadas con el empleo, ya sea a nivel empresarial o sectorial, tienen siempre elementos comunes que van a condicionar la forma de manejar la comunicación. Implican decisiones y negociaciones complicadas, con múltiples consecuencias e innumerables riesgos y requieren una coordinación milimétrica con la estrategia legal además de una humanización del discurso. Sin embargo, ningún proceso es igual a otro y son esas particularidades y desafíos específicos los que van a determinar cómo debe ser la estrategia de comunicación. Incluso aunque una empresa del sector alimentario lleve a cabo un ERE para 500 trabajadores, si otra compañía de la misma industria aplica un despido con la misma afectación 5 años después, el clima y contexto socioeconómico puede hacer variar el resultado, influyendo en la forma de gestionar los tiempos y los mensajes. 

Las posiciones de los actores negociadores, por el momento, no pueden estar más distantes en el sector del metal en Cádiz. Ambas partes deberán medir bien cada paso y gesto: de cómo manejen la comunicación en el conflicto puede depender, en gran medida, el alcance de un acuerdo y sobre todo su inclinación hacia el interés de uno u otro lado.

¿Necesitarás gestionar la comunicación de un ERE? Si te interesa conocer las claves de una estrategia de comunicación que tome en cuenta todos los factores y grupos involucrados, desde la empatía, la transparencia y el comportamiento ético, te invitamos a descargar: “Cuando la comunicación del ERE es clave para la supervivencia del negocio”.

ME INTERESA

Lara Martín Molina
Consultora
Licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, comenzó su trayectoria profesional como redactora, reportera y locutora en medios de comunicación nacionales (Antena 3 Noticias, Informativos TVE y Cadena Cope). Dedicada actualmente a la comunicación de empresas, ha trabajado tanto en el ámbito de consultoría como en cliente, lo que le ha permitido especializarse en la creación de ángulos mediáticos de actualidad alineados con las estrategias de comunicación de marca. Cuenta con experiencia en comunicación corporativa de empresas del sector bancario, jurídico y e-learning, así como en gestión de la reputación en procesos legales y reestructuraciones laborales.