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Crisis y Riesgos

Agapito es “una persona que gana juicio tras juicio y, aún así, sufre el escarnio público”

LLYC
por
1 diciembre 2021

Hoy publicamos algo diferente en el blog de Crisis y Riesgos de LLYC.

Por primera vez, traemos una entrevista que nos ayudará a entender el problema al que se enfrentan muchos de nuestros clientes: litigios por asuntos fiscales.

La fiscalidad es uno de los riesgos que, en caso de discrepancia con las autoridades, más impactan en la reputación de los implicados; ya sean multinacionales o personas físicas.

Alejo Moreno ha dirigido Hechos Probados, un documental que relata el caso de Agapito García, un hombre hecho a sí mismo que ha tenido que batallar durante un cuarto de siglo con la Agencia Tributaria en un caso en el que, finalmente, los Tribunales le han dado la razón.

No obstante, el camino ha sido, además de largo, muy duro. A la enorme inversión de tiempo y dinero, se suma el coste reputacional; en este caso con unas consecuencias psicológicas demoledoras.

Alba García, Directora de Issues Legales en LLYC y Alejo Moreno, Director de Hechos Probados.

P: (Alba García, Directora de Issues Legales en LLYC): Alejo, cuéntanos el caso de Agapito y qué vamos a ver en el documental.

R: (Alejo Moreno, Director de Hechos Probados): El caso de Agapito es particularmente llamativo porque es un personaje público que, durante años, ha aparecido como “el mayor moroso de España” en las listas públicas de Hacienda. Aunque el documental no es estrictamente sobre Agapito; su caso es tan solo el hilo conductor, el icono, porque representa a mucha gente.

Él lleva 25 años peleando con la Agencia Tributaria porque no está dispuesto a asumir la culpabilidad que le achaca el sistema. Esta actitud peleona le ha hecho incurrir en una gran batalla judicial porque la Agencia abrió dos vías contra él, la administrativa y la penal.

P: ¿Cuál es el objetivo del documental?

R: Pues parte del objetivo es poner las verdades sobre la mesa. En este caso, se trata de investigar el caso de un personaje vilipendiado públicamente para averiguar qué hay de verdad en los ataques que se han vertido contra él y qué se puede cuestionar.

El objetivo del documental no es reivindicar a Agapito como individuo, sino el problema en su conjunto. En caso contrario hubiera sido un documental morboso, y a mí eso no me interesaba.

P: Con respecto al caso particular de Agapito, supongo que durante 25 años de batalla judicial habría momentos en los que se plantearía tirar la toalla y llegar a algún tipo de acuerdo extra judicial…

R: Sí. Él me comentó que hubo un momento cuando gana por tercera vez en los tribunales, en el que tiene que esperar otra vez a que el Tribunal Supremo admita a trámite un recurso de casación, cosa que además lleva mucho tiempo…

Ahí es donde dice que está cansado de esperar, que está dispuesto a rendirse y que le condenen por puro agotamiento. Pero su espíritu de lucha le mantuvo hasta el final.

Al final, no se trata de un tema jurídico que puedas extraer con un bisturí, sino que afecta a tu vida. Te causa problemas con tu familia, tu autoestima, tu economía…

P: Hablas del impacto judicial y económico de este tipo de casos pero, ¿qué hay del impacto reputacional? ¿Cómo le afectó la llamada “cultura de la cancelación” a Agapito?

R: Fue definitivo para que acabara en psiquiatría. De hecho, ha sido lo que más mella ha hecho en él. Hay que pensar que estamos hablando de una persona que gana juicio tras juicio y, aún así, sufre el escarnio público.

Agapito García en el documental Hechos Probados

Sin embargo, Agapito nunca se planteó irse de España, precisamente por la reputación. Para él abandonar España suponía admitir su culpabilidad y renunciar al nombre que se había ganado como empresario.

Agapito era un hombre que venía de abajo y que, durante años, había trabajado hasta hacerse respetar en un sector donde se le admiraba y se le tenía por un hombre serio. Y, de la noche a la mañana, pasó a convertirse en un delincuente, en alguien que ha traicionado la confianza del Tesoro Público y que intenta rehuir sus deudas. Eso para él fue demoledor.

P: Porque él además salió en las listas de morosos de Hacienda…

R: Fue el momento más crítico. Cuando sale su nombre como el mayor moroso de España en las listas de Hacienda. Después de aquello, Agapito concedió una entrevista a un medio que le sacó una foto sin su permiso.

Esa foto no tenía ningún valor añadido desde un punto de vista informativo, pero sí desde un punto de vista sensacionalista.

P: Claro, también está el tema de los medios. Parece evidente que Hacienda le ha tratado injustamente pero, ¿y los medios de comunicación? ¿Respetaron la presunción de inocencia?

R: Hubo alguna excepción de algún periodista que se esforzó mucho por entender la problemática del caso. Pero en general, el resto de medios condenó a Agapito. Creo que por dos motivos: primero, porque los medios no están especializados y estos temas jurídicos son muy complejos.

Segundo, porque vende mucho un titular en el que Hacienda pide penas de cárcel para una persona famosa. En mi opinión, estos titulares deberían revisarse.

Sobre todo, porque lo que pasa muchas veces es que la Fiscalía ni siquiera tiene tiempo para cuestionar las acusaciones que le envían los inspectores. Directamente las tramitan y ahí se inicia la maquinaria.

Quizás la Fiscalía tendría que admitir que necesita más medios para revisar los casos en vez de admitirlos todos con las consecuencias profesionales y personales que tan solo el trámite tiene en los afectados, ganen luego o no.

P: ¿Qué hizo Agapito en términos de reputación? ¿Cómo gestionó la comunicación a lo largo de todo el proceso mientras se le señalaba como moroso en todas partes?

R: Nada. Y eso fue muy torpe por su parte porque, de repente, se vio entre la espada y la pared cuando un medio le contactó. El periodista en cuestión vino a decirle “ esto va a salir sí o sí, así que tienes dos opciones, o me concedes a mí una entrevista, que soy una persona seria, o tu caso lo va a tratar cualquiera”. No le quedaba otra. Y, por suerte, este periodista fue riguroso, pero el resto lo condenó.

A mí no me consta que Agapito tuviera un asesoramiento reputacional. Ahora los servicios de gestión de reputación están más desarrollados, pero en su momento Agapito seguramente ni supiera que existía esa posibilidad.

P: ¿Cómo le afecta profesionalmente a alguien que su nombre se asocie al adjetivo “moroso” y “defraudador” en medios todos los días?

R: Pues, por ejemplo, afecta a tu línea de crédito. Si estás trabajando con crédito, como era el caso de Agapito, tu negocio se acaba.

P: ¿Crees que la Agencia Tributaria utiliza el daño reputacional como estrategia de recaudación?

R: He hecho muchas entrevistas para este documental y así me lo han indicado varios expertos en esta materia.

Mira el ejemplo de Xabi Alonso y su asesor fiscal, Iván Zaldúa, a los cuales tuve ocasión de entrevistar. La Agencia Tributaria fue a por los dos. El propio Zaldúa vino a decir que la vía penal se utilizó con mucha ligereza porque surte efecto, porque la persona acusada de moroso prefiere pagar antes que afrontar un proceso judicial de años con el desgaste reputacional y profesional que ello conlleva. Pero, por otro lado, pagar equivale a admitir que eres culpable. E incluso pagando, tener un delito fiscal a tus espaldas puede perseguirte para siempre si quieres entrar en países como Estados Unidos, por poner un ejemplo. Por suerte, muchos jueces que se dan cuenta de este uso forzado de la vía penal lo reflejan en sus sentencias.

Iván Zaldúa en el documental Hechos Probados

P: Pero la opinión pública suele ver a la Agencia Tributaria como juez y no como parte…

R: Así es, y eso se debe a que los ciudadanos le concedemos a la Agencia Tributaria una veracidad y un buen hacer que, lamentablemente, habrá que empezar a cuestionar.

P: ¿Crees que al final la publicación de estas listas de morosos tienen el impacto recaudatorio que persiguen? ¿Merece la pena todo el perjuicio que causa?

R: Personalmente, creo que no sirven para nada.

No creo que lo recaudado compense el daño causado. Tengo la sensación de que la Agencia Tributaria no tiene en cuenta que cuando da caza a estos empresarios, también pone en riesgo muchos puestos de trabajo.

Si se trata de recaudar no tiene sentido destruir al empresario porque la Agencia puede conseguir dinero hoy, pero mañana ya no habrá nada que recaudar. Es como matar a la gallina de los huevos de oro.

Incluso si la Agencia Tributaria tiene razón, estoy seguro de que existe otra vía para llegar a acuerdos sin tener que poner en riesgo la línea de crédito del empresario ni a todos sus empleados.

Por eso no estoy de acuerdo con esa idea de que a los ricos se les da un trato de favor. Al contrario, es una cacería. En otros países, las discrepancias se solucionan de una manera más sencilla, discreta y cordial.

P: ¿Ha pensado Agapito presentar algún tipo de demanda por daños y perjuicios después de todas las sentencias favorables?

R: Sí, algo parecido. Sé que tenía planteada una demanda contra los magistrados que le condenaron inicialmente, pero no le recomendaban presentarla porque lo único que podía provocar era un daño a él mismo, ya que en España ese tipo de reclamaciones judiciales no suelen prosperar.

Sobre las listas de morosos, Agapito sí presentó un recurso, pero no prosperó en primera instancia y él no recurrió por puro agotamiento.

P: Afirmabas hace poco en una entrevista que el debate público no está tan enfocado en el poder de la Administración sino en los impuestos que pagan o no las grandes fortunas y multinacionales. ¿Por qué crees que pasa esto?

R: Porque es un discurso fácil que está ganado a nivel de comunicación. El mensaje del tipo “los ricos no pagan y a los ciudadanos de a pie nos están asfixiando” cala muy fácilmente y surte un gran efecto. Es cierto que el contribuyente medio está asfixiado, pero no existe un debate que vaya más allá y cuestione las prácticas de la Agencia Tributaria.

P: Y ya para finalizar: ¿Dónde podemos ver tu documental?

R: Es un proyecto propio, por lo que solo se puede alquilar en www.documentalhechosprobados.com, tanto el documental como la serie y los extras. De momento está solo disponible para el público en España.

[Entrevista realizada en colaboración con Mª del Puerto de Lorenzo, Consultora Junior del área de Issues Legales ]

Si te interesa conocer los nuevos factores de riesgo que amenazan la reputación de las multinacionales en lo relativo a su actividad fiscal, te invitamos a descargar: “Fiscalidad y reputación: las multinacionales en el foco”.

ME INTERESA

Alba García
Directora del área de Litigios
Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas y Máster en Comunicación Corporativa y Publicitaria, ambos por la Universidad Complutense de Madrid. Ha coordinado los másteres de la UCM “Comunicación de Instituciones Públicas y Políticas” y “Comunicación Corporativa y Publicitaria”.En LLYC ha trabajado durante los últimos años en multitud de proyectos de comunicación durante procesos judiciales y procesos de reestructuración. En este ámbito, la campaña desarrollada para la crisis reputacional del litigio de Vitaldent recibió un Stevie Award en 2017. Asimismo, ha desarrollado diversas funciones en proyectos de comunicación corporativa para clientes como Coca-Cola, Burger King, Mercadona, Atento o Faurecia.